Comer y mirar, en ese orden
San Sebastián y Bilbao están a una hora escasa por autopista y funcionan muy bien como pareja: tres noches en la primera para la parte gastronómica y dos en la segunda para el Guggenheim y el Casco Viejo. Por el camino, la costa de Guipúzcoa y el flysch de Zumaia.
La parte gastronómica
Una ruta de pintxos por la Parte Vieja con alguien que sabe qué pedir en cada barra, una comida en un asador de la costa y, si te apetece, mesa en un restaurante con estrella. Se reserva con antelación real, porque las mesas de los grandes se llenan con meses de margen.
Se adapta a ti
Se puede añadir una sidrería en temporada de txotx (enero a abril), una visita a una bodega de txakoli en Getaria o una jornada en el Museo Chillida Leku.